El secretario de Economía advirtió sobre la crisis financiera que atraviesa la comuna y vinculó el conflicto con Ashira a la caída de la recaudación y de los fondos coparticipables.
El secretario de Economía y Hacienda de la Municipalidad de San Pedro, Roberto Borgo, se refirió al conflicto que afecta al servicio de recolección de residuos y aseguró que la situación expone las dificultades estructurales que atraviesan tanto el Municipio como la empresa Ashira. “Vamos a tener dificultades todos los meses si siguen cayendo los recursos”, afirmó en diálogo con Equipo de Radio por La Radio 92.3.
Borgo explicó que la interrupción del servicio está vinculada a una asamblea de trabajadores convocada ante la demora en el pago de salarios. Según indicó, el Municipio mantiene conversaciones permanentes con la empresa y con el gremio para intentar encontrar una salida que permita normalizar la situación.
El funcionario sostuvo que el principal problema es la fuerte caída de los ingresos municipales. Detalló que durante junio el Municipio recibirá un 8% menos de fondos coparticipables que el mes anterior, lo que representa aproximadamente 226 millones de pesos menos para las arcas comunales.
A esto se suma una baja sostenida en el cobro de tasas municipales. “La tasa de Alumbrado, Barrido y Limpieza volvió a caer y hoy estamos en un 47% de cobrabilidad”, señaló. Según precisó, mientras el Municipio emite alrededor de 400 millones de pesos mensuales por esa tasa, apenas recauda unos 170 millones.
Borgo detalló además que el costo actual del servicio de recolección asciende a 374 millones de pesos por mes, cifra a la que debe sumarse el gasto de alumbrado público, que ronda los 120 millones. “El costo operativo total está cerca de los 500 millones de pesos mensuales y aun cobrando el 100% de la tasa seguiríamos teniendo déficit”, explicó.
En ese contexto, advirtió que el problema excede la coyuntura actual con la empresa concesionaria. “Hay que empezar a discutir seriamente qué servicio estamos dispuestos a sostener y cómo lo vamos a financiar. Son debates que la comunidad tiene que dar”, afirmó.
El secretario recordó que la deuda acumulada con Ashira supera los 1.900 millones de pesos y reconoció que la situación se vuelve cada vez más difícil de sostener. Sin embargo, destacó que la empresa históricamente ha mantenido una buena relación con sus trabajadores y que el objetivo común es encontrar mecanismos para garantizar el pago de salarios y la continuidad del servicio.
Borgo también relacionó la crisis con el deterioro de la economía doméstica de los vecinos. “No creemos que el contribuyente no quiera pagar. El contribuyente no puede pagar. La situación económica está calando cada vez más profundamente en los hogares”, sostuvo.
Finalmente, confirmó que continuarán las conversaciones con la empresa, el gremio y el Ministerio de Trabajo para intentar destrabar el conflicto. “Todos estamos preocupados en encontrar una salida para que los trabajadores perciban sus salarios y el servicio pueda seguir prestándose”, concluyó.
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